20 jul. 2013

Prólogo: Segunda Parte (Reescritura de Raisie)

AVISO

Lo que vais a leer a continuación es la segunda parte del prólogo de Raisie para su publicación, es decir, lo que encontraréis en el libro final. La tercera parte del prólogo se presentará en la web más adelante, y será la última parte que estará disponible antes de publicarse la obra. Todo este material está registrado.

Quizás encontraréis algunas faltas ortográficas, y os pido mil disculpas, pero todo este proceso será enviado a una empresa profesional de correción, para no encontrar errores en el libro una vez publicado. Este texto todavía está abierto a posibles cambios para el resultado final, si veo que son necesarios, pero serían diferencias mínimas.
Esta parte incluye una ilustración que se podrá ver en el libro. Sin más, muchísimas gracias por vuestro apoyo y espero que disfrutéis de la lectura.

 PRÓLOGO - SEGUNDA PARTE

A la mañana siguiente, no se celebró el nacimiento de la princesa sino el funeral de la reina. Al que asistieron nobles y plebeyos para despedir a su querida soberana, además de honrar, desde lo más profundo de sus corazones, su alma.
Su inerte cuerpo yacía bello y sereno, como una estatua de mármol, en el interior de un ataúd de madera, recubierto de distintas piedras preciosas en el mausoleo de la familia real. Un sepulcro ornamentado con exquisitas estatuas de piedra, inspiradas en algunos de los dioses y mitos de las creencias de Dalghor. Situado en el centro de uno de los cementerios del lugar, donde enterraban a los más ricos y a los valerosos guerreros que dieron su vida en tiempos de guerra.
El lugar en el que la monarca descansaría para siempre, mas su alma inmortal permanecería por toda la eternidad en los recuerdos de aquellos que en algún momento la amaron.

El rey no era del todo consciente de lo que había ocurrido. No obstante, quería demostrarle una vez más a a su esposa lo mucho que la amaba. Plantando con sus propias manos, rosas de todos los colores alrededor de aquel monumento funerario, y entregándole, de nuevo, un ramo de sus flores favoritas, acompañado de un último y legítimo beso para sellar esas puertas ya sin aliento.
En el momento en el que se disponían a cerrar el sepulcro de la reina, Bastion impidió que lo sellasen, abalanzándose sobre el difunto cuerpo de su Alma, estrechándola entre sus brazos mientras exclamaba desesperado y roto de dolor:
-¡¿Por qué dioses me habéis hecho esto a mí?! ¡De entre todos los castigos que podríais haberme infligido! ¿Teníais que arrebatarme lo que más amaba?! ¡Os hubiera entregado todo cuanto poseo, incluso hubiera cambiado mi vida por la suya!
Un amigo del soberano lo agarró y lo alejó de aquella que antes fue su amada, llevándoselo de allí. El fuerte y poderoso rey Bastion se las había visto con el único enemigo que ningún hombre puede afrontar y salir vencedor, la muerte.

Los días pasaron. Para la mayoría fue una situación difícil al principio, aunque el corazón que no se recuperaba era el del rey. Se sentía vencido, derrotado e inútil. Fue incapaz de proteger lo que más amaba y el tortuoso recuerdo de la muerte de su esposa le atormentaba, cada vez que intentaba cerrar los ojos para descansar. Bastion apenas hablaba, no tenía apetito ni ganas de vivir. Muy ocasionalmente, salía de sus aposentos y su aspecto mostraba cierta dejadez. Era como un muerto en vida, sin darse cuenta de las maravillas que todavía le rodeaban, como su pequeña hija, que estaba siendo cuidada y mimada por las doncellas del castillo. La gente intentaba alentarlo, pero era imposible, ni siquiera las alegres canciones de los trovadores, ni las emocionantes historias de los juglares o los divertidos trucos de los bufones de la corte, conseguían sacarle una pequeña sonrisa en su rostro. Cada día, sus amigos más cercanos le organizaban banquetes para evadir sus tristes pensamientos, incluso le enviaban grandes regalos, como riquezas y caballos de colores inusuales de crines rojizas y salvajes, intentando por todos los medios entusiasmar al monarca. Nada conseguía aliviar la pena de Bastion, estaba totalmente hundido y sentía su espíritu sin ambición alguna, preso de dolor, rabia y tristeza. Solamente quería recuperar a Alma, el verdadero significado de su vida.

Una noche, en la que el rey solamente deseaba descansar de las más completas y absolutas de las soledades de otro insufrible día, además de no hacer caso a sus agotadores pensamientos, se quedó un rato observando la única rosa que todavía seguía en el jarrón de su difunta esposa. La flor se encontraba completamente abierta y resplandeciente. Cuando hace tan solo unos días, era la más pequeña del ramo, la superviviente de aquella docena de rosas. Bastion acercó su nariz para oler el aroma, cayéndole una lágrima por su mejilla derecha al recordar a Alma. En ese instante, escuchó un extraño ruido que provenía desde ese mismo habitáculo. Enseguida se puso a observar a su alrededor, para ver de qué se trataba, y entonces vio la cuna de la princesa. Bastion se levantó de la cama, algo inquieto, asomándose para ver que hacía su hija. La pequeña dormía plácidamente. No obstante, comenzó a abrir muy despacio sus cristalinos ojos. Ambos se miraron a la cara. La agonía que sentía el rey en su interior fue atenuándose, poco a poco, sintiendo paz y alegría al contemplar los grandes ojos celestes de su hija. Inmediatamente, la princesa alzó las manos para que su padre la sostuviera, y así lo hizo, meciéndola entre sus fornidos y temblorosos brazos hasta que volvió a dormirse.
-No dejaré que nadie te haga daño, mi pequeña flor -dijo sonriendo con lágrimas en los ojos.
Desde ese día, Bastion comprendió que no estaba solo, tenía a una hija a la cual podría amar y una futura heredera al trono. Debía seguir adelante, tanto por ella como por él, además de pensar en todos sus súbditos. Sin importar las dificultades y la nueva situación a la que tenía que enfrentarse.
El tiempo pasaba, muy deprisa, y casi sin darnos cuenta, la princesa iba creciendo, rápidamente. Su padre la contemplaba orgulloso cada vez que la miraba, pues era lo más valioso que había en su vida. Finalmente, la llamó por el nombre de Raisie, que significa la pequeña de las rosas según el lenguaje de las hadas. La única flor que jamás se marchitaría de todo su reino.

Los años seguían transcurriendo en Dalghor, y no en balde, ya que prosperó aún más de lo que era conocido anteriormente, llegando nuevos habitantes, muy a menudo, con intención de hospedarse y trabajar en las tierras del lugar.
Dos pares de caballos de tonos parduscos como la tierra, tiraban con fuerza de una lujosa carroza de madera de álamo negro, de grandes y fastuosas ruedas traseras, y marcada con varios detalles en las distinguidas puertas. Aquel carruaje iba por un sombrío y serpenteante sendero de un bosque de hayas en dirección al reino. Acompañando y resguardado por la niebla, a la vez que el sonido del trote de los magníficos animales espantaba a las pequeñas criaturas, tales como perdices y liebres, que se cruzaban por el camino.
El cochero tiraba con firmeza de las riendas, guiando a los caballos hacia su destino. Era un señor bastante jovial, con los ojos aceitunados, y el rostro serio y pálido como la luna, al igual que su blanquecino y corto cabello. Pese a las largas horas de viaje, no se había despeinado ni lo más mínimo. Llevaba puesta ropa de colores apagados, distinguida y elegante, dándole un aspecto muy comedido.
En su interior, cuatro hermosas y sensuales señoritas se encontraban calladas y sentadas en los cómodos asientos de terciopelo. La más bajita de todas, Ishtar, de cabellera negra como la noche y ojos de colores semejantes al bronce, se encontraba sentada en el asiento delantero, mirando hacia abajo, algo nerviosa y mareada, mientras agarraba una parte de sus rojizos ropajes, parecidos al tono de sus labios. A su izquierda, se encontraba la pelirroja, Neith, suspirando y observando todo de un lado a otro, bastante aburrida. Una muchacha de mirada oscura y penetrante, que parecía que podía robar el alma con tan solo mirarla un par de segundos. Era la que más escote lucía con su largo y amarillento vestido. Enfrente, se encontraba otra dama con el pelo recogido en malla, al igual que ellas dos, Phalass. La más alta y joven de las cuatro. Tenía un rostro redondeado y los ojos entrecerrados, pudiéndose ver que el iris de sus ojos era de un rojo ensangrentado. Mostraba una actitud serena e iba ataviada con una vestimenta recatada y negruzca. Por último, y a su izquierda, estaba sentada y observando el paisaje a través de la ventanilla, la cuarta muchacha, su señora, la más bella de las cuatro. Una despampanante damisela que jugueteaba con uno de los largos mechones de su hermosa cabellera. Aquella joven, era poseedora de una belleza sobrenatural, irresistible y tentadora. Sus ojos, casi inhumanos, eran como el reflejo del cielo en el mar al alba. Una mezcla perfecta de colores que daban como resultado una mirada corintia y seductora. Tenía una tez tan blanca como la nieve y unos deliciosos y rojos labios cual exquisitas fresas. Su rostro era elegante, frío, pero también dulce. Derrochaba sensualidad por todas y cada una de las partes de sus estilizadas curvas y piernas que parecían no tener fin.
-Ya casi hemos llegado, señorita Bianca -dijo el cochero, dirigiéndose a la imponente muchacha, sin prestarle ella la más mínima atención a las palabras de éste. Solamente intentaba quitar con sus delicadas manos una pequeña mancha de su falda azul.
Las damas de compañía acercaron sus manos al faldón de Bianca, mas esta viendo como su espacio personal era progresivamente invadido, no dudo en apartarles las zarpas de un buen manotazo.
-¡Apartad! ¡¿Es que queréis estropearme aún más el vestido?! -exclamó colérica.
El sendero llegó a su fin. Los rayos de sol deslumbraron a los extranjeros tras salir del bosque. Ante ellos, acampaba un lugar precioso y colosal, dominado por el majestuoso castillo de Dalghor y las flores que rodeaban el reino entero. Era un paisaje realmente maravilloso y colorido, que invitaba a quedarse allí a vivir por toda la eternidad, como si se tratase de un paraíso terrenal.
La carroza se detuvo suavemente en medio del camino. Las doncellas comenzaron a bajar del carruaje, excepto Bianca, que esperaba sentada al cochero, para que éste le abriera la puerta. El hombre le ofreció su mano a la dama para que bajara con delicadeza. Enseguida prosiguió con su trabajo y agarró todo el equipaje de la joven, mientras ésta se atusaba el cabello.
-Señorita, no os preocupéis. Seguro que seréis la institutriz de la hija del rey. Recordad que Lisandru os esperará dentro del castillo.
-Mi querido, Kimaris, sé arreglármelas sola -contestó con actitud vanidosa -. Por cierto, una pregunta. ¿Cómo se llamaba la princesa? -formuló curiosa.
-Si no me equivoco, creo que se llama Raisie.
-¡¿Raisie?! Curioso y singular nombre -contestó algo sorprendida.
-Disculpadme, pero si no necesitáis más de mis servicios, me gustaría partir antes de que me alcanzase la noche. Cuidaremos muy bien de él en vuestra ausencia.
Bianca sintió cierto nerviosismo al escuchar las palabras de Kimaris, aunque no dijo nada, intentó ignorar de nuevo al cochero, mientras que sus damas de compañía tomaban todo el equipaje. Phalass portaba un par de bolsas forradas en seda. Detrás la seguían Neith e Ishtar con un baúl de madera rojiza que estaba cerrado bajo llave. A los pocos segundos, la carroza se perdió en la frondosa vegetación. La joven miró a la ciudad con sus grandes ojos como si quisiera desafiar su futuro en Dalghor. Respiró hondo y caminó hacia delante, decidida, con la cabeza bien alta y seguida de su séquito.

Fueron muchos los que se fijaron en la llegada de aquella doncella tan atrayente y sus damas. Observaban su belleza y elegancia al caminar por las calles de Dalghor. Las mujeres chismorreaban y recelaban sobre su níveo rostro, y sobre sus relucientes y largos cabellos, los cuales brillaban de una forma particular, que podía llegar a recordar a la sangre cuando brota mortalmente de la herida de algún desdichado, corriendo libre y salvaje sobre el suelo. Los hombres, en cambio, se acercaban a ella para contemplarla mejor e intentar conocerla, siendo atraídos como moscas a la deliciosa miel. Era raro ver a semejante fémina, con aquellas características, por las tierras del lugar. Por no hablar, del ostentoso vestido que llevaba que la hacía destacar, aún más, del resto de campesinos. Un precioso atuendo de mangas largas que realzaba su sensual figura de reloj de arena. Bianca no decía ni una sola palabra, solo sonreía amablemente ante los comentarios de los ciudadanos, haciendo que suspiraran por ella. Sin duda alguna, era una mujer muy singular y enigmática, y de entrada parecía amistosa.
-¿Adónde te diriges, encanto?  Yeguas como tú no se ven en todas las cuadras -preguntó un robusto hombre que iba a caballo, muy interesado en los atributos de la joven.
-Me dirijo hacia el castillo -contestó con dulzura.
-¡Eres más apetecible que un buen trago de cerveza! ¡Ven y bebé un poco con nosotros! -exclamó otro fornido ciudadano que, a esas horas, descansaba de su faena en el campo.
Aquel hombre, bastante ebrio, reía fuertemente con sus amigos, sin percatarse de la presencia de su esposa, la tabernera, que se encontraba justo detrás de él. La mujer estaba furiosa por la situación, y sin dudarlo, derramó todo el ron que llevaba en la bandeja sobre las calzas de su esposo.
-Quizás en otro momento -contestó Bianca, sin poder evitar que se le escapara una pequeña risotada -. Si me disculpáis, debo irme -se despidió con coquetería del resto de ciudadanos, deseosos por saber más de ella.
Bianca caminó de nuevo, seguida de sus sirvientas, esta vez con más elegancia y frescura de la habitual. Las miradas de los curiosos no cesaban, haciéndola sentir preciosa, importante y única en todo el reino. Sabía que era el centro de atención, y aquellas palabras, aunque fueran vulgares para ella, hicieron crecer, aún más, su ego.
Muy pronto, llegaron a las puertas del castillo, donde un vigoroso guardia hacía su jornada como de costumbre, custodiando la entrada para no dejar pasar a ningún indeseado. Por sus torpes movimientos parecía no tener mucha experiencia en su trabajo. Tenía los ojos castaños, una fina barbilla y una nariz puntiaguda. Su cabello corto era de color semejante al tronco de los almendros.
-¿Qué se os ofrece? -preguntó el hombre con voz firme.
-Buenos días, caballero. Mi nombre es Bianca y vengo desde lejanas tierras para hablar con vuestro rey -contestó a la vez que hacía una reverencia.
-El rey está muy ocupado en estos momentos, volved en otra ocasión -dijo con total seriedad.
-Por favor, solamente serán un par de minutos -rogó la joven, guiñándole un ojo y haciéndole sonrojar -. Además, he venido expresamente hoy porque vuestro soberano me está esperando.
-¿Cómo decíais que os llamabais? -formuló algo nervioso, ojeando un par de pergaminos.
-Bianca, Bianca Cinerea.
Tanto el guardia como la señorita, se miraron a los ojos con miradas cargadas de insinuación, hasta llegar a un punto donde él se ruborizó. Casi se podía respirar en el aire cierta tensión y atracción por parte de ambos.
Sin más miramientos, el hombre aceptó la petición de la muchacha, dejándola entrar y ayudando a sus damas de compañía con parte del equipaje.
Al entrar al castillo, el ambiente era más cálido y acogedor. Se podía oler los exquisitos manjares que se estaban preparando en la cocina. Una mezcla deliciosa de aromas, entre vainilla y pan recién horneado.
Bianca caminaba detrás del guardia, mientras éste le contaba algunas anécdotas del castillo. La joven miraba con expectación cada detalle del lugar. Observaba los coloridos tapices y las vistosas vidrieras que resplandecían con la luz del exterior. Al final de la sala, Bastion estaba sentado sobre su distinguido y majestuoso trono, firmando un interminable pergamino, en el que se encontraba los nombres de todos los invitados a una fiesta que se celebraría, en tan solo unos días, en Dalghor.
A su lado, uno de sus hombres de más confianza, lo observaba muy atento. Era un señor con el cabello bastante canoso, cara de pocos amigos, ojos muy grises, tanto o más como un día nublado, y de cejas anchas y espesas. Totalmente erguido, vestía elegantemente, y con orgullo, su uniforme de canciller.
Pasaban los minutos, el rey no se había percatado de la presencia de la mujer. Bianca intentaba controlar sus nervios y su poca paciencia, pero, sin reparo alguno, tosió para llamar su atención. Enseguida el guardia la presentó:
-Majestad, os ruego que me disculpéis, mas esta señorita ha insistido mucho en veros. Su nombre es...
-Bianca Cinerea -le interrumpió la joven, mientras que, a su vez, hacía una reverencia -. He venido desde el reino vecino de Taiax, para ser la institutriz de vuestra hija.
Bastion se quedó perplejo por la belleza de la muchacha, ni siquiera había escuchado lo que decía la joven. Estaba totalmente embelesado, sin aliento y sin saber como reaccionar. No le salían apenas las palabras y lo único que conseguía era tartamudear.
-Majestad, ella es la doncella que os mencioné hace unos días. Estoy seguro que hará un trabajo espléndido -le recordó el canciller.
-He trabajado durante varios años para las mejores familias de mi país -añadió Bianca.
El monarca no apartaba la mirada de la dama, aunque intentaba disimular su nerviosismo. Tragó saliva y, tras meditarlo unos segundos, por fin pudo hablar como de costumbre.
-Señorita, creo que os estáis confundiendo, mas mi hija ya está lo suficientemente atendida. No son necesarios vuestros servicios.
La expresión de Bianca cambió radicalmente. Sin embargo, no se daba por vencida, necesitaba ese trabajo y su viaje no iba a ser en vano. Inesperadamente, la joven se acercó al trono, se puso delante del rey y lo miró a sus oscuros ojos, agarrándolo con delicadeza de la barbilla.
-Por favor, no os arrepentiréis, tan solo os ruego una oportunidad. Seré como una madre para ella -intentó convencerlo con una voz dulce y a la vez sensual.
Bastion no daba crédito al descaro de la dama. Los latidos de su corazón se aceleraron, incluso se preguntaba así mismo si era cierto lo que estaba ocurriendo. Si hubiese sido otra persona ya estaría fuera del castillo o hasta encerrada en los oscuros calabozos, pero ella, ese atrevimiento la hacía tan atractiva. Además, bien era cierto que la princesa necesitaba más atención y que no siempre podría dársela o depender de las criadas. El rey estaba indeciso en darle una oportunidad a la muchacha, no obstante, se la concedió con cierto reparo.
-Está bien, os daré una oportunidad, mas a la mínima os echaré fuera del castillo -explicó Bastion con voz temblorosa, que pretendía ser firme.
-Por supuesto, ya veréis como no os decepciono, soy muy eficiente -sonrió la mujer, soltando con suavidad, casi acariciándolo, el mentón del monarca.
-Por favor, Lisandru, avisad a las doncellas para que preparen la alcoba a nuestra invitada, nuestras invitadas -se corrigió al ver al resto de chicas -. Que Ottavio os acompañe con sus pertenencias a la habitación esmeralda -ordenó el monarca al canciller y al guardia.
Ambos obedecieron y fueron de inmediato a cumplir sus cometidos. Mientras tanto, se escucharon unos pequeños pasos de fondo, interrumpiendo el acercamiento entre Bastion y Bianca. De repente, apareció una hermosa niña de largos cabellos dorados como los últimos rayos de sol del ocaso. La pequeña llevaba puesto un blanquecino vestido con algunas pequeñas manchas de barro, que intentaba ocultar para no ser regañada por su padre.
-¡Padre, padre! -gritó la niña al rey.
-¿Cómo está mi pequeña flor? -le preguntó emocionado y a la vez feliz.
La princesa se sentó sobre las rodillas de su padre, como hacía a diario, y comenzó a explicarle lo que había hecho, mientras que Bianca la observaba curiosa de arriba abajo.
-Bien padre, he estado jugando con los animales en el jardín.
-¿Sí? Eso es maravilloso, mi princesita -dijo risueño y dándole un beso en la frente .- Mira cariño, te voy a presentar a una nueva amiga. Se llama Bianca, y es esta joven que tienes frente a ti.
-Buenos días, princesa. ¡Sois realmente encantadora! ¿Qué edad tenéis vos? -dijo la dama con una dulce y tierna sonrisa, intentando ser simpática.
-¡Gracias! Es un placer, y tengo seis años de edad -contestó Raisie, volviendo al suelo y haciendo una reverencia.
-Las dos vamos a ser muy buenas confidentes, ya lo verás.
El rey ordenó a las criadas que acompañaran a Bianca a sus aposentos. Las sirvientas la llevaron a un espléndido habitáculo de grandes dimensiones y decorado con suma exquisitez. Al entrar, se podía oler un fresco aroma a menta que desprendía una planta que había cerca de la ventana, cuyo olor impregnaba suavemente la habitación. La alcoba era elegante y distinguida, parecía estar dispuesta a satisfacer los deseos de una reina. No le faltaba ni el más mínimo detalle, incluso el tocador estaba provisto de numerosos y distintos perfumes. Bianca curioseó todo rápidamente y dejó el equipaje en el suelo, para más tarde dirigirse a inspeccionar el castillo.

Ya era casi de noche en el reino. El crepúsculo vespertino aguardaba a la luna en el cielo con su mezcla de rojizos, rosados y anaranjados colores, tras la puesta de sol. Las palomas blancas vagaban sin rumbo entre las altas torres del castillo, a la vez que eran guiadas por el suave murmullo del viento errante, para resguardarse del frío del anochecer.

Ese mismo día, Bianca recorrió gran parte de las numerosas y fascinantes habitaciones del lugar. Cada una más maravillosa que la anterior. Cientos y cientos de dormitorios y galerías, de las cuales, no quería perderse ni el más mínimo detalle. Andaba graciosamente por los laberínticos pasillos, curiosa y decidida, como si en realidad buscase algo en concreto.
La hermosa joven siguió caminando hasta que llegó a un oscuro corredor. Se quedo quieta, por un momento, observando la vieja puerta que se podía contemplar al final. Sin pensarlo más, siguió hacia delante y se detuvo ante ella, agarrando con suavidad el dorado pomo. Miró hacia atrás, algo inquieta, por si alguien la observaba, y finalmente entró. La joven miraba de un lado a otro aquella habitación. Un amplio habitáculo, repleto de muebles que estaban cubiertos por sábanas blancas, como queriendo ocultar, o más bien proteger, el pasado.
Sin reparo alguno, la mujer comenzó a retirar las polvorientas cubiertas, dejando a la vista los lujosos enseres y muebles, que escondía aquel misterioso lugar, hasta que encontró un distinguido y exquisito tocador. Al ver su rostro en el espejo, sonrió y se detuvo. Siempre se quedaba maravillada con su reflejo, y si por ella fuera, podría estar horas enteras contemplando y admirando su belleza, pero no tenía mucho tiempo, en aquel momento, y dirigió su mirada a los distintos objetos que había sobre la madera. Había varios perfumes, algunas joyas, un cepillo bañado en oro, un pequeño espejo y una flamante tiara de oro blanco con rubíes incrustados.
Totalmente decidida, Bianca agarró con firmeza la tiara, se miró al espejo y la colocó suavemente sobre su cabeza, como si le perteneciera solamente a ella.
-Podría ser más ostentosa, pero supongo que es un comienzo -susurró frente al espejo, mientras ponía poses coquetas, a la vez que se atusaba el cabello.
-¿Qué estás haciendo? -preguntó una dulce e inocente voz.
Al escuchar esas palabras, Bianca se giró sobresaltada. La princesa la había seguido en todo momento y había visto lo ocurrido.
-Esa tiara era de mi madre -dijo algo extrañada por los actos de la recién llegada.
-Tú misma lo has dicho, ricura, era de tu madre. ¿No crees que me sienta bien?
-A mi padre no le gusta que toquen sus pertenencias -contestó enojada, dirigiéndose a la puerta.
Bianca estaba muy nerviosa, debía detener a la niña, antes de que confesara todo a su padre. Se acercó a ella, rápidamente, la agarró con suavidad por los hombros y la llevó frente al espejo, colocándole sobre su cabeza la tiara de Alma.
-Ves, tú también estás radiante con ella.
Al escuchar el cumplido de Bianca, Raisie se sonrojó. Ambas no apartaban la vista de sus reflejos. La pequeña se quedó pensativa al verse reflejada, sintiendo remordimientos y admiración por ver que llevaba la corona de su propia madre.
-He oído decir muchas veces que mi madre era muy bella, pero yo nunca la conocí. Solamente la he visto en algunos retratos y parecía realmente hermosa.
Según iba diciendo esas palabras, la princesa sintió un vacío enorme en su interior, volviendo a la cruda realidad. Una realidad donde le faltaba un cariño maternal. Bianca se percató de la desdicha de la niña al ver las pequeñas lágrimas que brotaban de sus ojos, sin poder evitar que, ella misma, sintiera ternura por Raisie.
-¿Sabes una cosa? Que yo creo que cuando crezcas, va a ser una dama tan resplandeciente como ella.
-¿De verdad lo crees? -formuló con una sonrisa.
-Por supuesto que sí, y ahora que ambas nos hemos probado la tiara, podemos considerar que tenemos nuestro primer secreto.
-¿El primero? -preguntó nerviosa.
-Voy a estar contigo mucho tiempo, pequeña, y podrás compartir conmigo todos los secretos que quieras. Tu padre no tiene por qué enterarse de que estuvimos aquí, ¿verdad? -dijo dulcemente, dejando la tiara sobre el tocador y dirigiéndose ambas hacia la puerta.
-Está bien, será nuestro primer secreto. 

36 comentarios:

  1. Me has dejado sin palabras, Patrick. De verdad, me encanta, ¡todo es excelente! Cuando leí el nombre de Bianca me puse nerviosa, ¡de solo recordarla! Es un personaje excelente, y la pequeña Raisie... ¡que ternura de niña! :D Sentí mucha pena por Bastion... ah, y, no se porqué, Neith me calló bien, me gustan las pelirrojas :) Y ya sabes: ¡No puedo esperar a la sgte parte del prólogo! Eres todo un artista con la escritura :D

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    1. Ya tocaba el regreso de Bianca, por mi parte la echaba de menos jaja. Tengo que decirte, que de las tres damas de compañia, Neith es la que más me gusta, tres nuevos personajes que ya iréis conociendo jeje. Muchas gracias, Fly. ^^

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  2. Aaaay qué mono el capítulo de hoy..Me ha gustado bastante,sigue así :3

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    1. Muchísimas gracias, Ingrid. Me alegro mucho. =D

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  3. Vaya está muy interesante la segunda parte del prólogo, al igual que en la primera parte. Estoy deseando que se publique esta maravillosa novela!!.
    Y felicidades por tu cumple Patrick, espera que te lo hallas pasado muy bien en tu día. :)

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    1. Yo también estoy deseando publicarla, el día que lo consiga no me lo voy a creer jaja.

      Millones de gracias por leerte esta parte, comentar y felicitarme, Vicky. :3

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  4. feliz cuuuuuuuuuumple!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! :D
    K TAL LO PASASTE?? :) YO COJONUDO EN LA GIESTA DEL AGUA XD
    ME ENCANTO EL CAPITULO PERO LO DEL GUARDIA D LOS OJOS ALMENDRADOS NO LO ENTIENDO. TODOS LOS TENEMOS ASI MENOS LOS ASIATICOS XD

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    1. Muchas gracias, Suzuran. Me refería al color del iris, no a la forma. ;)
      Y gracias por la felicitación, me lo pasé bastante bien jeje, me alegro que tú también lo hayas pasado genial. ^^

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  5. Me ha encantado. Tengo ganas de leer la novela completa. Por cierto, ¿cuando se publicara aproximadamente?

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    1. Aún no sé una fecha aproximada, pero espero deciros algo sobre ese tema muy pronto. ^^

      Muchísimas gracias, SOP. =)

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  6. Hola Patrick!! Me ha gustado muchísimo la segunda parte del prologo, especialmente porque se aprende mas de cada personaje! Me gustaron mucho todos los detalles que agragaste, las descripciones y las nuevas personas! Me parece muy bien que desarrolles mas a Bianca, sobretodo su relacion con Raisie, que parece las mas acertada, en estos momentos de la historia! Ya quiero saber mas del pasado de nuestras protagonista!! En fin , lo has narrado de forma espectacular y me has dejado enganchada! :) Cuenta conmigo para lo que necesites!! Hasta pronto!! Sigue asi!! Besos!!

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    1. ¡Hola, Bess! Mil gracias por tu comentario.

      Una de mis intenciones con la reescritura es que podáis conocer más a los personajes que ya os presente una vez, así que me alegro conseguir uno de esos objetivos jeje. Además de los nuevos personajes, escenas, la manera de narrar, etc, etc... ^^

      Muchas gracias por todo y por ofrecer tu ayuda. Besos. =D

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  7. al fin leo la segunda parte! me encanto en serio!! pero cuesta creer que Bianca sea la mala :O me vas a decepcionar mas adelante cuando muestre su verdadera cara pero igual me encantó! te felicito, continua!! : D

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    1. Espero no decepcionaros con nada jaja. Muchas gracias, Antochan, me alegro que te haya gustado esta parte. :3

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  8. ¡Hola Patrick! Al fin he podido leer la segunda parte del prólogo, y debo decirte que me encanto, sobre todo porque has agregado más detalles a la historia y también has descrito mejor a cada personaje; aunque todavía me da mucha pena la muerte de la reina Alma :'( .

    Voy a esperar con muchas ansias la tercera parte ¡Sigue así! =)

    Por cierto, disculpa por no haberte saludado en tu cumpleaños, espero que lo hayas disfrutado muchísimo con las personas que quieres y también que cumplas muchos años más. Muchos besos y abrazos. =D

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    1. ¡Hola, Mónica! No te preocupes, muchísimas gracias por tus palabras. ^^

      Ya os avisaré cuando pueda poner la tercera parte, que ya será la última en estar disponible antes de salir el libro. =)

      Me alegro que te haya gustado esta parte del prólogo. Muchas gracias y muchos besos y abrazos.

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  9. Hola, Patrick!!!!

    Siento no haberte podido comentar antes. ENHORABUENA!!!! La obra ha evolucionado mucho, mantiene la esencia de la primera con una mayor madurez narrativa. Me ha gustado de forma especial esa escena final de “complicidad” entre Raisie y Bianca, donde ésta ha manipulado la situación para convertirla en un secreto que la inocente Raisie va a guardarle. ¡¡¡¡Qué pécora!!!! Es una escena que cierra magníficamente esa segunda parte del prólogo.

    También me he quedado sorprendida por la llegada de Bianca, qué porte, qué elegancia!! (me pregunto si yo también tendré una mirada corintia XD). ¡Qué bien describes! Ese es mi punto débil.

    Por cierto, Bianca no es tan mala, porque le debería haber dado un puñetazo en los morros al que le ha dicho lo de “yeguas como tú”. Yo se lo hubiera dado (¿seré yo más mala que Bianca?)

    Mientras leía no he podido evitar teorizar, esas sirvientas que van con Bianca… ¿serán realmente arañas?... no tardaremos en saberlo, el libro está cada vez más cerca y, podré leérmelo de un tirón, como a mí me gusta.

    Ánimo, sigue así. Cuantas con todo mi apoyo!!!!!
    Besos.

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    1. ¡Hola, Silvia! Estaba deseando leer tu comentario. ^^

      No te preocupes por no poder hacerlo antes, te agradezco enormemente que lo hagas cuando puedas. =)

      Me alegra muchísimo que veas una evolución en la obra y que siga manteniendo la esencia de la primera. Y que me digas que describo bien jeje, si te soy sincero eso es lo que más me cuesta, pero poquito a poco me va saliendo, creo. xD

      Jaja que gracia me ha hecho lo de si eres más mala que Bianca, desde luego hay que tener muchísima paciencia para aguantar ese tipo de "piropos" jaja.

      Por cierto, te lo he dicho muchas veces, pero es verdad, me encanta tus teorías, la manera que tienes de pensar y llegar a ciertos puntos jaja. Ya se descubrirá ya, por el momento me va quedando menos para terminar lo que es la reescritura y ya ver el camino que toca seguir. ^^

      Muchas gracias por todo, guapa. Muchos besos.

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  10. ¡INCREÍBLE, INCREÍBLE, INCREÍBLE! :O Ésta segunda parte está mucho más corta que la primera, pero éso no significa que sea peor, ¡ya que está de maravilla! ¡¡Te felicito!! Has conseguido de nuevo dejarme sin palabras, (es gracioso porque luego me enrollo cómo una persiana en los comentarios XD) pero en serio, ha quedado muchísimo mejor y vas mejorando a grandes zancadas, cómo ya te dije me gustaba un montón la primera versión, pero ésta es mucho mejor en numerosos aspectos.
    Es muy triste el funeral de Alma, en ésta versión realmente llegamos a sentir la pena del rey, además cómo ya te dije en la primera parte, Alma me enamoró porque me parecía un personaje dulcísimo, así que en la parte del funeral también me sentí algo triste, es que en la primera versión apenas podíamos cogerle cariño y aquí que es mucho más humana, pues su muerte es mucho más triste... Fue mi personaje favorito de la primera parte y en ésta segunda parte ahora siento predilección por Bianca y el rey. Raisie es un encanto pero apenas ha aparecido, aún así en cuánto ha salido se ha comido la pantalla de ordenador. (Cómo cuándo en una película sale un buen personaje, que dicen "cada vez que sale en pantalla, se la come," pues lo mismo con la princesita.)
    También destacar lo de la raisa que había en el jarrón, en la primera parte me encantó el detalle de que todas las flores fueran absorbidas por el hechizo de la bruja menos la más pequeña, para luego estar abierta y brillante ante los ojos del rey.
    Mi escena favorita diría que ha sido la de Bianca poniéndose la corona de la reina para más tarde ser descubierta por Raisie, desde luego las nuevas escenas son de lo mejor de la reescritura y la novela gana muchísimo con ellas. Es muy ingenioso que Bianca le pusiera la corona a Raisie para disimular. Y... ¡NO! ¿Bianca sintiendo ternura? :O Ya sabíamos que al principio era amable antes de convertirse en una arpía, pero ¿sentir ternura? ¡¡SI ES UN SER SIN CORAZÓN!! Ésto prueba que Raisie es realmente entrañable. O puede que hayas cambiado más cosas en ésta novela y Bianca sea más buena y la encapuchada sea el verdadero enemigo junto con los dragones.
    Otra cosa que me tiene intrigada es lo que dijo el cochero que trajo a Bianca y a sus tres damas. "Cuidaremis muy bien de él." ¿A quién se refiere? :O Éso me ha dejado intrigadísima, y me han venido mil cosas a la mente: que se refería a un hijo de Bianca, a algún dragón, al propio carruaje... ¡¡NO LO SÉ!! D: ¡No lo sé! Sólo sé que me tienes intrigadísima.

    También quiero destacar otras dos frases que me han encantado "Yeguas como tú no se ven en todas las cuadras" y "Eres más apetecible que un buen trago de cerveza!" XD Me han encantado éstas dos frases y me he reído mucho, que brutos que son ésos dos tipos, me encantan XDD
    En fin, que ¡¡enhorabuena de nuevo!! Mucho ánimo y un saludo enorme, espero que sigas mejorando con la reescritura (que ya está rozando lo perfecto, y porque la perfección no existe) y un abrazo muy grande :3

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    1. ¡Hola, Locadorable! Me encantan tus comentarios tan largos, locos y adorables jaja, voy punto por punto a contestarte. ^^

      La verdad es que este siempre ha sido uno de los capítulos más cortos de Raisie, aunque me alegro que quedara más extenso en comparación con la anterior y que te haya gustado. =)

      Sobre Alma, tienes toda la razón, en la primera versión apenas se sabía nada de ella y me sorprendió que de esa manera gustara, así que creo que es un acierto el protagonismo y las escenas que ha tenido ahora en la reescritura, puede dar más lástima, además de saber más sobre ella.

      Me ha gustado mucho eso que has dicho de que Raisie se come la pantalla del ordenador, me alegro, me alegro, siendo la prota, sería una lástima no conseguir esa sensación jeje.

      El tema de la Raisa también me gustó mucho hacerlo, era un detalle y una manera más tierna por así decirlo, para que el rey le pusiera el nombre a ella. ^^

      Pobre Bianca, un ser sin corazón jaja. Solo os puedo decir que con la reescritura descubriréis mucho más sobre este personaje, al igual que con todos, pero en comparación con varios, es un personaje que con la reescritura estoy volviendo a descubrir hasta yo mismo. :3

      ¡Y bien! La primera que me dice algo sobre la frase esa del cochero jaja. ¿Qué será, será?... jaja.

      Me alegro también que te rieras con esas frases, cada vez que pueda intentaré meter algo de humor como con la vieja Raisie. ^^

      Muchísimas gracias por comentar, guapísima. Otro abrazo enorme para ti y espero seguir por este rumbo con la reescritura, que ya va quedando menos. ^^

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  11. Me ha encantado, en especial el final.
    Bianca es una p... no, no puedo decirlo xD.

    Me han parecido super graciosos los comentarios de los hombres, y el casado xD. Bianca es una malvada completamente, además ahora sabemos que es seductora, sensual pero sobretodo super VANIDOSA Y PRESUMIDA.

    Raisie me pareció muy tierna, me he encantado que ocultara las manchas =D.
    Y también como le cuenta todo a su papá.

    Y Bianca... ¿Qué planea? Bueno, ya lo sabemos un poco (gracias a los capítulos anteriores?. Pero eso de "nuestro primer secreto" me ha dejado pensando bastante.

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    1. Si os soy sincero, no os quedéis con lo ocurrió en la anterior Raisie, ya que la estoy reescribiendo de cero y se podría decir que es una historia nueva. ;)

      He cambiado tantas cosas y a tantos personajes, que mi consejo es que le deis una oportunidad (si alguno os caía mal o bien xD) en esta reescritura y no os quedéis con la primera impresión. =)

      Muchísimas gracias por seguir leyendo Raisie, Happy Hero, y también gracias por tu comentario. Me alegro que te haya gustado esta parte. ^^

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  12. te he nominado ha un premio en mi blog http://reescribetudestino.blogspot.com.es/ pasate

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  13. ¡Waaaaaaaaaaaaaaaaaaau! Acabo de leerlo y estoy maravillado, el capítulo es PERFECTO, me ha hecho bastante gracia lo del campesino y su mujer la tabernera xD
    Mi personajes favoritos del capítulo han sido Bianca, que es muy misteriosa, la escena de la tiara ha sido increible *.* y Raisie, que es muy tierna jaja
    Patrick en cada capítulo te superas más, sigue así :D

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    1. ¡Hola, Pepe! Muchísimas gracias por pasarte por aquí y dejar un comentario. ^^

      Me alegro que te haya gustado. La tabernera hizo muy bien, no tiene que consentir esas tonterías de su esposo jaja. Muchas gracias. =D

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  14. Por fin consigo leer el capitulo entero sin interrupciones jajaja sin duda alguna (sin palabras) realmente casi no tiene que ver nada con la primera, si que es cierto que es mas madura y a pesar de que yo leo poco que gracias a ti me empieza a gustar de nuevo la lectura me encanta que el libro de raisie tenga tantos misterios y cabos sueltos que nos hagan pensar en cosas como lo del carruaje por que tanta prisa?? Que a caso se esconde algo ahi?? Sinceramente no tengo palabras , me encanta y estoy deseando que se publique ya o algo con el de mi primo estoy igual esperando a la publicacion y a poder leerlo ya que nos teneis los dos super intrigados con todo pero en fin que aqui me tienes para lo que necesites nuevamente besotes desde torrente (valencia) y ya nos diras para cuando estara todo jejej sigue asi no cambies nunca :-)

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    1. ¡Hola, Erika! Muchísimas gracias por tu comentario, en serio. Me alegro que te haya gustado este capítulo y que veas la diferencia con la anterior Raisie jeje.

      Me ha animado mucho, en especial, eso que has dicho de que gracias a mí te está volviendo a gustar la lectura, no sabes cuanto me alegra leer esas palabras, haces que uno se sienta orgulloso por lo que hace. =)

      El libro va a estar lleno de misterio y muchos secretos, esto es solo el comienzo jeje. ^^

      Sobre el tema de publicación, aún sigo sin fecha, pero el proyecto va avanzando, no preocupéis, porque Raisie salir tiene que salir.

      ¿Tu primo también escribe? Le deseo mucha suerte con su obra. ;)

      Lo dicho, muchísimas gracias por tus palabras y apoyo. Muchos besotes. =D

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  15. Disculpen, ¿este libro tiene costo? ¿y dónde lo puedo obtener? soy de México, supongo que tú eres de España, ¿o es un libro electrónico?

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    1. Hola, muchísimas gracias por tu interés por el libro. La novela aún no ha salido publicada, todavía sigo trabajando en ella para sacarla en formato físico. Soy de España, pero espero que pueda llegar a todo el que la quiera.

      Seguiré informando en este sitio para cualquier novedad de Raisie. Un saludo y gracias de nuevo.

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  16. Hola, Patrick. Me encanta tu novela, está GENIAL. Sigo Raisie desde hace tiempo, pero hasta ahora no me atreví a comentar porque me daba mucha vergüenza y no tenía cuenta de google, y, ya que voy a darte mi opinión, quería que supieras quien era. Quiero decirte que me encanta el toque que le has dado a Raisie, más juvenil (se nota mucho, tengo trece años y créeme que esta parece más seria y más destinada a esta edad). No es que antes no me gustara, pero ahora ha mejorado muchísimo en todos los sentidos. Los personajes tienen más personalidad, no hacen las cosas sólo porque sí, y también ha mejorado muchísimo a nivel descriptivo, narrativo, en los diálogos, etc. Creo que el argumento es muy bueno, y que puede ganar mucho más si mantienes los niveles que antes he dicho y ese suspense y ese toque oscuro, haciendo que casi siempre haya preguntas en el aire que te enganchen todavía más. A mí también me gusta escribir, y sé por experiencia que es bastante difícil conseguir lo que tú has demostrado en estos dos capítulos/prólogo, ese suspense, ese gusanillo que hace que te preguntes ¿¿Quien es la encapuchada?? ¿¿Y Bianca?? ¿¿Estarán relacionadas de algún modo?? ¿¿Querrá Bianca manipular a Bastion o a Raisie?? Y saber que si sigues leyendo habrá respuestas y más preguntas que harán que no puedas parar de leer.
    Decirte que me intrigó la escena de Alma y el péndulo, ya que se supone que es algo malo o secreto porque ella no quiere que nadie lo vea, a lo mejor está relacionado de alguna manera con la encapuchada... Quién sabe...
    Un saludo y suerte con la reescritura y publicación de Raisie!!! :)

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  17. Hola, Patrick. En primer lugar, quería decirte que Raisie está GENIAL. Sigo la novela desde hace tiempo, pero hasta ahora no me atreví a comentar porque me daba mucha vergüenza y no tenía cuenta de google. Me he leído el primer y el segundo capítulo (primera y segunda parte del prólogo) y... me he quedado sin palabras. Está muchísimo mejor que antes (no es que antes no me gustara, pero ahora ha quedado más juvenil (lo digo porque tengo trece años y ahora engancha más) y más seria), se nota que está más trabajada a nivel descriptivo, narrativo, en los diálogos, los personajes, etc. En resumen: en todo!!!!!
    Creo que el argumento es muy bueno y que puede ganar todavía más si mantienes los niveles antes citados y consigues mantener ese toque oscuro y ese suspense, haciendo que casi siempre haya preguntas en el aire que te enganchen todavía más (hasta ahora todo conseguido y más)
    Alma me dejó intrigada en la escena del péndulo, ya que se supone que era algo malo o secreto ya que no quiere que nadie lo vea, no sé, tal vez esté relacionado con la encapuchada... ¡¡Quién sabe!! (Nadie excepto tú XD)
    Y Bianca da la sensación de que quiere manipular a Bastion o a Raisie...
    La escena de cuando entierran a Alma te quedó genial, y me dejaste con la intriga de quién es la encapuchada, ya que en un principio pensaba que era Bianca pero luego leí un comentario en el que decías que no era ella y me quedé con la intriga... Tal vez haya un círculo de brujas o algo así... (olvídalo, fue un momento de lapsus)
    En fin, que me encanta Raisie, un saludo y suerte con la reescritura y la publicación!!!

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    1. Hola, Carmen. Me alegro que te animaras a comentar. Nada de vergüenza que aquí no nos comemos a nadie y para mí en un placer leer todo lo que me decís. ^^

      Muchas, pero muchas gracias por todo lo que has puesto, la verdad es que me has animado un montón con cada una de tus palabras.

      Me alegra ver también que te gusta la nueva versión de Raisie y veas esa evolución en comparación con la anterior. Aún sigo trabajando en la reescritura (soy un lento xD), pero espero ofreceros una buena historia, personajes, etc.

      Espero mantener ese nivel y seguir mejorando, que tengo mucho que mejorar, y darle ese toque oscuro que le hacía falta, además de la intriga, como las escenas o personajes que has mencionado.

      Antes de que acabe la semana espero poder poner alguna nueva actualización sobre la reescritura, y además sobre la segunda novela que mencioné hace tiempo que también estaba haciendo.

      En serio, mil gracias por comentar y espero seguir leyendo más comentarios tuyos jeje. Un saludo muy grande.

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    2. Gracias por contestar (nunca antes había comentado en un blog y eso de que te contesten te hace sentir importante jeje)
      Siento haber dejado dos comentarios iguales, pero es que al enviar el primero pensaba que se me había borrado y dejé otro... qué tonta.
      Yo creo que no es que seas lento, es que a veces te bloqueas en una escena y no sabes cómo seguir porque hay miles y miles de posibilidades y no sabes cuál elegir o al contrario, no se te ocurre nada. (Lo digo por experiencia, porque a veces estoy escribiendo y me engancho y no soy capaz de seguir hasta unos días después).
      Suerte también con tu segunda novela, tengo ganas de saber más de ella.
      Un saludo y suerte con Raisie y segunda novela!!! (soy repetitiva, lo sé, es un defecto mío)

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    3. Un placer contestar, lo hago siempre aunque tardo a veces y no te preocupes por el doble comentario, suele ocurrir jeje.

      En verdad no es bloqueo de no saber como continuar, ya que tengo la historia pensada (y terminada en su momento con la anterior aunque ésta es muy distinta), es más bien querer expresar al lector lo que uno quiere hacer sentir, cosa que es difícil conseguir.

      No sabía que escribieras, mucha suerte a ti también con tus proyectos y muchísimas gracias de nuevo. Un saludo. =)

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